sábado, agosto 01, 2020

Navegar





                                                   ( Imagen de Pexles en Pixabay)
                                                
Tomaré mi barca
de jazmines y de estío
y a este mundo 
- carrusel de confusión
y de devaríos -,
le apagaré su voz de trueno.

Beberé la magia de una estrella,
oasis de luz, arriba,
en medio de tanta oscuridad
y niebla.

Despliegue profundo de mi albedrío.
Paz de las mareas vivas
en horizontes sin engaños,
sin la esclavitud del miedo,
sin cadenas.

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lunes, abril 15, 2019

No temas





No temas.

Cruza en vuelo las cimas del cielo con tu mejor sonrisa, con la paz que mereces. Ya no duele la materia, ya cesó tu sufrimiento.

No te suelto.

Mi alma está contigo, allá donde vayas.

Y te imagino contándome cómo es ese camino de lirios y de ángeles, de puentes de amor y de bondades.

¡Cuánto para pintar en ese lienzo eterno…! ¡Cuánto para descansar y ser feliz junto al Maestro!

Vivimos años de inmensa alegría, de charlas trascendentales y de sueños sin límites. Teníamos la complicidad de esas amigas que con sólo mirarse, ya se entendían. Ambas guardianas de nuestros niños, ambas creativas, donde aquel cuadro tuyo de dos manos en actitud de rezo y mis versos, se convirtió en nuestro mejor sello.

Te sigo llorando como cuando te lloré a solas porque intuí que te ibas pero ahora  te sé serena y con luz de estrella.

Pudimos vernos con el corazón y abrazarnos un día donde no existieron las coincidencias. ¡Qué paz nos dejó ese encuentro! Lo arregló Dios para las dos. Con eso me quedo.


¡Te quiero mucho!

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viernes, julio 06, 2018

Sauce azul






Nunca pensé que hallaría otra alma similar a la mía, al quedar extasiada como yo, ante los paisajes celtas.  Aunque, desde entonces y sin tu canción de lavandas, no he vuelto a descifrar el mensaje ulterior del verde y de las rocas. Pero no me quejo. Es así como se vive un gran amor en esta tierra:  intenso en todos sus matices, vital y sensible a la vez porque llora, conmovido, ante la trascendental belleza. Y  es obsequio absoluto de los mismos dioses que precisa ser bien resguardado de la envidia de los otros.

Ningún atardecer fue tan inmensamente rojo como aquel donde se tocaron nuestras auras. Ni este mar que sigue azul y que me trae, sin cesar y sin buscarlo, la pleamar constante de tus ojos.

Éramos, en nuestros caminos solos antes del todo, dos espíritus celtas. Pero se potenció el resplandor plateado de las albas al amarnos, al buscarnos como aves que únicamente pueden vivir la libertad, si en esos vuelos nuestros, las alas van juntas.

Nos convertimos en aire, en lumbres de la noche cual luciérnagas, al susurrarle al amor y revestirnos de un destello en transparencias.

Tus abrazos nobles, tatuados aún hoy en mi piel para cubrirme de amor y  protección frente a los lobos. Caricias de fuego y agua. Tus manos como nidos de luz que sigo amando. Misterio infinito en la fuente de nuestros labios. Delicias de silencios recitados en el iris de las complicidades.

Dejamos pasos sobre la hierba de los sueños, buscando un vértice en el tiempo que nos apartara del mundo para seguir creando con la música del corazón, nuevas auroras. Tuvimos coraje en precipicios, en aludes que hablaban de imposibles tras las oscuras lunas. Pero la fuerza del latir hizo el milagro de avanzar en la profundidad y rescatar la esencia de sabernos uno,  en ese entonces sublime de fragancias, en este ahora de probada valentía y en la eternidad.

Ya pueden marcharse los otoños y caer en lágrimas las hojas, pero jamás perece la memoria del amar en el corazón, habiendo amado tanto.  No sé ni quiero despedirte en mí porque entonces, moriría también mi verso, morada de sal donde intacto está tu nombre.

He puesto mi tienda de campaña en una estrella. Es mi sitio celta preferido para proseguir con mis ilusiones serenas y mis pasos de esperanza. Desde allí, en oración de amor eterno, sigo celebrando la alegría de tus latidos, aunque estén lejanos. Desde allí, intuyo tu voz de sauce  azul y te bendigo.

Amar también se escribe con el vocablo gratitud.

Carmela Viñas
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sábado, febrero 10, 2018

Un verso para mi corazón





Contemplo entre las alas de las hojas

esa sinfonía de atardeceres,

ese matiz de luz

que como candil perenne

me llevará, quedando absorta,

a mi corazón-sagrario.



Quiero honrarle con el himno

de las lágrimas más sabias y hermosas;

escribir en el nido silencioso

donde la esperanza fue derrota,

un verso con ribetes de luna

para mí sola.



Amar  a mi corazón

y regarlo en profundidad de diálogo,

abrigo, comprensión y miel

hasta que vuelva a nacer la rosa.



Esbozar para él

un paisaje de luciérnagas

en mi presente de renovado aire,

sin espinas ni memoria.

Y dejar que viertan esos aleteos,

serenidad,

cual cántaro de paz

en la tierra sedienta de mis ojos.

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sábado, febrero 18, 2017

Lancelot








Por la hiedra del honor y la caballerosidad, asciende Lancelot al cielo de Ginebra.

Dama de azahar, suspiros y sueños. Reina cautiva, redimida por los lazos del amor.

El yelmo  de la valentía custodia la indefensión  de la dulce amada.

Lancelot en la encrucijada más atroz: su valor vencido por el arrullo de una musa real y la obediencia al rey de reinos: Arturo.

Rescate de los sueños más certeros, de los silencios que besan las miradas. Sus miradas de cántaro y anhelos.

Alba nueva que restablece el equilibrio por la hazaña de un jinete enamorado.

Y de su corazón, laúd abatido por una cuerda prohibida, emergen fuentes de heladas lágrimas.


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sábado, febrero 11, 2017

Palabras




—Ven, vamos a lo alto de esa sierra a contemplar cómo Dios pinta los cielos—exclamó el alma

—Pero estoy algo cansada—expresé yo.

—La subida no es muy alta. Cuando menos te lo esperes, ya estaremos en la cima.

—Está bien. Subamos…

Los rosáceos de la tarde comenzaron a hablarnos. Se entremezclaban con el violeta. Volaban en ráfagas de luz los recuerdos.

—¿Dónde están aquellas palabras  que un día vistieron de sueños mis ojos? Traían esperanza pero se esfumaron como estos mismos colores que también  perecerán.¡ Sublimes las metáforas del amor y a su vez, cuántas espinas contiene!

—Eran hijas de un momento. Mariposas en el aire de un susurro. Ecos de las flores— no su esencia— para alegrar tus primaveras. No estaban destinadas a quedarse y a ser valientes, cuando el invierno de la imperfección asomase para dejarnos desnudos frente a las mutuas sombras.  

—Si es así, alma sabia, me despido de ellas. Prefiero estos silencios.

—En la aparente mudez de los mismos, también existen las palabras.

—¡Únicamente en ellas creo!

—Ahora mismo se van asomando. Pueblan la noche, luego de la fugacidad de todos los instantes vividos que no supieron vocalizar lo eterno, aquello más comprometido.

Palabras- luz que no llevan en sus manos el halago vacuo sino el sentimiento más puro.

Palabras-faro que nos acompañan en todas nuestras travesías, niña mía, sin defraudarnos.

Palabras que no van enamorando porque ellas mismas son el Amor.

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sábado, febrero 04, 2017

Música y verso




Hay una música secreta

en las siluetas rosáceas de la aurora,

en la caricia amigable del viento,

en el temblor dulce del agua.

Es sublime quietud

—otras veces, orquesta de olas—.

Abrazado a su vientre

como hijo de una armónica,

el verso existe,

se nutre,

emerge.

Y al igual que ella

en metáforas de oboes,

también ama, grita, llora.


sábado, enero 28, 2017





El niño iluminado



Acto I 

La escena transcurre en una ciudad en ruinas por la guerra. Los dos personajes están a la intemperie e intentan dormir, pese a los incesantes bombardeos.

Madre:

   Nos han dejado aislados y sin alimento, mi pequeño. No hay una sola estrella en este firmamento de horror. Así es la guerra, cruel y despiadada con los que nada hemos hecho.

Niño:

   ¡Sí que las hay, mamá! Están danzando ahora mismo. ¿No las sientes? Hasta me hacen cosquillas.

Madre:

   ¿De qué hablas, mi dulce ángel? Mejor duérmete en mi regazo. Son las alucinaciones por el hambre, el frío, el miedo. Escalofriante desvarío del mundo que nos deja aislados. Somos olvido.

Niño:

   ¿Cómo podría dormirme, sabiendo que este momento es irrepetible? ¿De veras que no oyes las campanitas en el alma? ¡Dan ganas de cantar…!

( Los sonidos de las bombas se agudizan más y más)

Madre:

   ¡Calla, mi niño, no sigas…me estás asustando!
Niño:

   ¿Mami?

Madre:

   Dime…
Niño:

   ¿Te asusta el amor?
Madre:

   Pero: ¿de dónde sacas esas cosas…?
Niño:

   Porque es tu amor el que me salva, es tu amor en forma de mil estrellas que besa mi corazón y  mis sueños.  Ya puede estar oscuro allí afuera, pero aquí, entre tus brazos, el iris de Dios nos ilumina. Cantemos, mamá, cantemos hasta que sientas que la noche es un capullo perfumado que nos envuelve y cobija. ¿Ya huele un poco a rosas, lo ves? Rosas blancas, nacientes. Se abrirán cuando estemos dormidos…
Madre:

   Apenas tengo  fuerzas para llorar pero tus palabras me emocionan, mi niño blanco.  Siempre supe desde que te tuve en el vientre, que ibas a ser especial, distinto a la mayoría porque ese mismo aroma  a rosas de las que me hablas, lo llevo por ti y desde ti, en mis venas. Durmamos, envueltos con el más hermoso abrigo de la ternura…

 (Se produce una explosión justo donde dormían, madre e hijo)



Acto II

Cambio de espacio: el Paraíso

Niño:

   ¿Mami, estás ahí? ¡Se han abierto por fin las rosas…ya podemos salir!
Madre:

   Aquí estoy, a tu lado, mi vida. Y todo es fragancia y blancura, como me has dicho sabiamente. Y hay  más amor para los dos del que jamás habríamos imaginamos.





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domingo, octubre 02, 2016

Semillas de luz



En un minuto místico,
esbozó el cielo con colores sabios
nuestra ilusoria gloria
de creernos más refulgentes
que las cercanas estrellas.

Y así caían al horizonte de la verdad:
las máscaras de la vanidad,
la sangre de las guerras,
los egos enamorados del poderío
del sol,
la ambiciones por enaltecer al ciego barro
sin apenas mirar al amor.

Empobrecidas existencias
sin más oro que una corona roída
de patéticos egoísmos.

Estaba la humanidad retratada
en ese lienzo amoroso de Dios.
Estaba la propuesta
— modificar el pulso de la vida—
y  ser paz, cobijo y escucha
 en cada acto y respiración.

Estaba la clave
para abonar de una vez por todas
 esta quebrada tierra
en el aquí y el ahora,
—antes de la devastación entre hermanos—
siendo, incondicionalmente,
—tú, yo y todos—
semillas de luz.




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viernes, julio 29, 2016

El azar





Una ráfaga de sabia coincidencia los acercó en medio de la lluvia. Ambos llevaban la prisa del mundo en sus pies pero los detuvo el choque de dos paraguas.
―Oh, lo siento- dijo ella. ¡Siempre ando despistada!
―Ha sido un descuido mutuo- contestó él con una sonrisa.
De repente, la ráfaga se volvió viento indomable y las manos de ella soltaron sin querer el elegante paraguas.
―¡No! Era mi paraguas favorito― expresó con mucha pena. ¡Mira cómo el viento lo destruye!
―Compartamos el mío―respondió él muy seguro.
―Bueno, gracias. Es hasta cruzar la calle…Luego me compraré otro.
―Ya puedes comprarte cientos que se perderán cuando el viento venza el pulso entre tus manos y él. ¿Por qué te afliges tanto?
―¡Porque es la primera vez que me sucede!
 ―Para mí también es la primera vez.
―No te comprendo.
―La primera vez  que encuentro a alguien que le teme tanto a la lluvia…
―No es por la lluvia sino por la situación.
―Sucede que también construimos paraguas imaginarios aunque no llueva. Es nuestra protección contra todo lo extraño que nos pasa. Pero lo extraño en apariencia es lo verdaderamente mágico de la vida. Tú y yo, dos desconocidos. Sin nombres y sin embargo, podemos elegir todos los nombres de los árboles. Te llamaré Arce.
―Eres un tanto peculiar. Poeta o algo así. ¿De dónde has salido?
―Del mundo que tú misma has soñado.
―Te confesaré algo: hace días tuve un sueño con un poema de John Keats y es probable que tú seas  el ruiseñor.
―¿Lo ves? Nada es por azar.
―Tienes razón. El sonido de tus palabras es un canto perenne.
―Arce y ruiseñor. Hermoso poema para un comienzo.

―Y la lluvia que ha hecho a nuestros ojos, también hablar.


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sábado, junio 11, 2016

Transmutación







En plegaria de estrellas
transmutaré toda inquietud.
Vuelo hacia el mensaje de la Luz,
liviandad de lo sagrado.

Y cada huella de sal
vertida en el útero del tiempo
será crisol,
flor viva en los desiertos,
cántico de gratitud.

El ahora es altar de amaneceres.
A lo lejos, los ecos del amor.

Notas que se despertarán un día
como ramos de gozo
siendo:
una sola voz,
un sólo respirar de ángeles
en los jardines de la eternidad.


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lunes, mayo 16, 2016

El camino a la felicidad









Parecía un ser celeste, con manos delicadas armando un ramo de flores silvestres. Sentada bajo la sombra de un fresno, entonaba melodías que jamás había escuchado, anteriormente.
—Disculpe, señora: ¿ el camino a la felicidad es por aquí? No sé, creo que ando un poco perdida . ¡Son tantos que no sé cuál escoger!
—El camino a la felicidad son tus propias elecciones. Te ayuda a hallarlo tu guía —dijo la dulce anciana.
—¡No tengo ningún guía ni mapas ni brújula—expresé sorprendida.
—Sí lo tienes. Escúchalo al atardecer. Está dentro de ti.
—Bueno, no entiendo mucho pero gracias de todas maneras. Por cierto, esa canción que estaba cantando antes me parece preciosa.
—Ah, ésa…! Sí es mi canción particular de la felicidad. También tú encontrarás la tuya.
—Eso espero. Gracias. Me pondré en marcha.
—¡Suerte!

¡Por dónde empezar, Dios mío…! Tomaré el de la derecha.
Los colores son melancólicos. Árboles y flores del mismo tono violáceo. Bello pero me duele una parte del alma al transitarlo. Se oyen riachuelos a lo lejos. Son lágrimas, lo intuyo. De las ramas de un sauce cuelgan versos mustios, palabras que suenan huecas. Fueron falsas promesas, fueron besos ahora muertos. No prosigo este camino. Cae la tarde. Sí, ahora lo escucho a mi guía. Me ayuda a detener mis pasos.
Amanecer. Nuevo sendero. Colores vivos. Juegan niños alrededor de una gran piedra. Es cuarzo rosa. ¡Me atrae esa luz!. Crecen margaritas bajo mis pies. No es un sueño, no es quimera. Es inicio como la canción de Secret Garden “Song for a New beginning”.  Mi melodía de la felicidad al fin encontrada que ya no suelto.
El sol se recuesta sobre las altas montañas. Acampo en este valle de eterna primavera.
Haré un fuego y con mi maestro interior miraremos las estrellas. ¡Hay tanto de qué conversar…!
La felicidad se siente como paz. No tiene artificios. Es callada cuando es real. Permanece si hay quietud en los adentros, lejos de las altas mareas donde los sentimientos  del ayer, se ahogaban en lamentos. Es consciencia de lo que se es, amando cada partícula imperfecta. Es sonrisa que se hace una con el viento. No depende de nada ni de nadie sino de uno mismo.
Una soledad puede ser feliz si es creativa, si medita para luego abrirse a los demás. El amor también está ahí.
Felicidad es este instante. El ahora que me muestra  todo lo que recorrí para llegar hasta aquí.
Gratitud para seguir abriendo caminos, desde esta elección del nuevo presente.

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sábado, enero 09, 2016

Bordados del tiempo





Bordados del tiempo
en notas violáceas sobre las aguas.

Contemplo , ensimismada,
el arte de su hilo
al engarzar los círculos de ayeres
—vivas añoranzas—
con un presente ambarino
de lúcida quietud.

Quedó la rosa aún perfumada
 —revestida de callados latidos—
 en el vértice de las horas
aunadas con el río.

Por las aguas, sin cesar,
los besos rotos,
los adioses y el temido olvido,
junto a un verso sin aurora.

El tiempo, plácido, avanza
pero sigue estando la rosa
que en su levedad
y en los ocasos,
aún te nombra,
aún suspira.






martes, noviembre 17, 2015

Hemos perdido el rumbo...






Se nos dio la capacidad de amar y hemos conjugado los verbos odiar, dominar, matar.
Se nos dio un planeta de belleza indescriptible pero dominaron nuestras propias leyes frente al curso natural. Exterminio de especies, contaminación, quiebra del sistema ecológico.
Se nos dio la capacidad del habla pero impusimos los idiomas como señal de conquista.
Pluralidad de razas, etnias y culturas pero no respetamos sus identidades.
Hemos creado las dicotomías de norte- sur, arios-semitas y lo único que nos ha llevado todo este horror de aniquilarnos y separarnos como unidad es a deshumanizarnos.
Nos hemos preguntado  de modo individual sobre lo trascendente y bajo la bandera de las religiones nació la barbarie.  Acciones opuestas al mensaje divino que nos vino a hablar sobre el Amor. Lo contaminamos todo cuando vence la agresividad, la vanagloria, la oscuridad.
Hemos perdido el rumbo, no sabemos convivir con nuestros iguales.

¿ Dónde está el valor a la vida y su dignidad, el respeto por el libre existir del otro?

No quiero acostumbrarme a escuchar estadísticas de muertos, no quiero insensibilizarme ante el horror de ver a un mundo sin alma.
Y no quiero callar este estado de impotencia, de tristeza profunda por nuestra trayectoria, -esa pisada del Homo Sapiens sobre las cosas-, donde precisamente en pos del progreso, dejamos  que el corazón se hiele y el pensamiento genere sólo confusión.


Poco avanzaremos si el compromiso que tenemos, cada uno: con el entorno, la sociedad, la familia; con el amor, con la paz, con las ideas de justicia y bien, no se manifiestan en los hechos diarios. Poco avanzaremos si elegimos vivir separados como humanidad porque el  aislamiento- desinterés egoísta por comodidad- sólo traerá ceguera de alma, destrucción y más decadencia.

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domingo, septiembre 13, 2015

Destinos


Estaba en el mar,
en la ondulación de dos almas
similares.

Estaba en el aire,
el beso en forma de brisa
suave.

Estaba en la flor,
fragancia perdurable,
a pesar de los siglos.

Estaba en el silencio
de una plegaria,
en el rocío
y el amanecer.
Luz y verdad.

Estaba en el infinito,
en el aquí y el ahora
para ser descubierto.

El amor que es:
mar, aire,flor;
silencio
e infinito.

El amor como voz
de las aguas,
uniendo dos destinos.


sábado, septiembre 12, 2015

Al corazón del agua...




El canto de mis adentros
encontró su voz y los espacios libres
donde se descifran los secretos
en el agua danzarina de las palabras.

Con apenas diez abriles
descubrí que podía hacer volar
a una cometa dentro de un poema;
transformar el silencio de la timidez
en un himno de flores y de estrellas;
surcar los mares de la fantasía
en una barca hecha con libros y azucenas.

Más tarde,
en las aulas universitarias
me interné en la fuente culta de los poetas
y quise conocer sus pasos,
andar sus siglos, aspirar sapiencia.

¡Oh sublime inspiración que dejaron huella
indeleble en mi alma:
la de Horacio, Ovidio;
Goethe, Keats;
Neruda, Alberti;
Borges, Machado!

¿Qué misterio yace en el impulso creador
de la palabra, que roza por momentos con el verbo
las cuerdas eternas de las musas?

Escribiré con la pluma de los sentimientos
hasta que el amor, la añoranza,
lo imposible, lo divino, la nostalgia
sean un breve latido de mi finitud.

Y naveguen, libres,
junto a mí,
como rezos de palomas
en el corazón del agua.





viernes, agosto 21, 2015

A vuela pluma...




En este silencio de aves,
me pregunto muchas veces—,
si perviven las ondas de mi mar
como ecos de vida y versos
en tus lejanos ojos.






sábado, junio 20, 2015

Sueño multitudes...





Sueño multitudes donde me hablan en diferentes lenguas y yo las entiendo.
No he podido dominarlas todas porque Islandia está demasiado lejana y el origen de las kenningar sólo lo leí  en los libros de Borges. Pero cuando veo el cielo de mi isla, encuentro el sentido profundo  de aquel “ camino de las gaviotas”.

Entre nubes y sonidos oníricos, crecen juntos en balcones abiertos  los claveles rojos y los tulipanes y se saludan en japonés las palomas de la plaza de Moscú. Los pescadores de toda la costa americana, de norte a sur,  regalan peces al mundo de las sedas y también del hambre. Todo el Ganges lo agradece y ahora es azul.

Remontan cometas de alegría las tribus multicolores de África para crear soles en los glaciares de Groenlandia. Un tango dialoga con un fado y hastiados de melancolía deciden tocar un vals en Austria. Los pintores de Montmartre los retratan.

Y todo es paz en el lenguaje del amor, sin  diferencias. La palabra unida al corazón y el corazón unido al gesto. En Roma, un Peregrino con las sandalias de Jesús abre las puertas del alma.

¡No quiero despertar! El sueño es tan real como la sed de ver a un mundo justo y sin metrallas.

Antes de sentir en mis ojos la tibieza del amanecer,  antes que el estruendo de más guerras  sacudan mis entrañas, aprenderé a comunicarme con ellos, a ser escucha, pan y tienda.  Y me despertaré libre de todo prejuicio y más humana, siendo flor del aire.


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jueves, junio 04, 2015

Ser viento




Somos tormenta de fuego y otras tantas de hielo, cuando dejamos que el barro de nuestra imperfección altere la voz traslúcida del silencio.

Un candil es luz para sí mismo. ¿Por qué, entonces, quemar bosques por la ilusión de ser dominante lumbre?
La calma de los hielos no es frialdad. ¿Por qué, entonces, hacer naufragar a las otras barcas con la gélida  indiferencia a causa de algún lejano sufrimiento?
Mejor es ser solamente viento. Inspirar vida y exhalar paz.
Con alas de libertad y sin anclas en el mar de los apegos.
Romeros, peregrinos, descalzos de historia.
Ser brisas de amor para un mundo  que sólo escucha al miedo.

Sólo notas del aire sin yoes henchidos, que viajan a las cumbres del infinito.





martes, junio 02, 2015

Grácil gaviota




¿Hacia dónde irán tus sueños,
grácil gaviota,
con el alba en tus ojos
y la mar en tu pecho?

Dancemos juntas
-allá lejos, las rocas-
y que nos bañe la espuma
que esculpe este viento.

Libres de pasos añejos,
libres de un nombre
- pueden bautizarnos 
de duendes estos calmos cielos-.
Libres de un suspiro escarlata
que se quedó en un invierno.

¿Hacia dónde irán tus sueños,
gaviota romántica?

Tú, candil de inocencia marina.
Yo, apenas tu verso.