lunes, junio 18, 2012

Hallarnos...






-¡Te he buscado en todas las vidas, amor!
- ¡Y yo, extraviada, he esperado cada una de las señales!
- ¿Y por qué nos hemos reconocido ahora?  ¿Es acaso que el periplo de cada latir nuestro, tuvo que durar este viaje de orfandades  antes de encontrarnos?
- Quizás, amado mío, no estábamos preparados. Ciegos de amor en ese deambular por los riscos de la soledad, de los intentos fallidos por ser felices, sabiendo que nunca lo seríamos sin el otro.
-No quiero y muero si se desvanece este momento. No puedo perderte ahora que sé que eras tú quien en sueños me tallabas. Faro amoroso de mis senderos, canción de plenilunio. Brisa que suavizó mis miedos…
-Tu azul de mar en mis cuerdas embelesadas, dulzor de tus labios en el trasluz del alba…
-¡Entonces habitemos en la morada del otro e izadas las velas, naveguemos un mismo mar! ¡Oh, amada! ¿Partimos ya al reino de la felicidad merecida?
-¡Mi alma es mi único equipaje, amor! ¡Contigo y el fulgor de todas las eternidades! 


domingo, junio 03, 2012

Vergel de luz

Hay un vergel de luz
al otro lado del océano
que me llama,
que me recuerda que soy parte
del árbol donde florecen
libres las sonrisas.

Paraíso de complicidades,
de retazos vivos de historia,
-mi propia historia, en ellos
resurgida-.

Y las amables olas me llevan
al recinto donde el amor
tiene la mirada de las lilas.
La voz del linaje, el himno de
alegría que peina los manzanos.

También hay una fuente en mi alma
sedienta de un abrazo,
donde sueño hallar entre magnolias,
el cántaro perdido por los siglos
para llenarlo con la ternura
de su aurora.



 

viernes, junio 01, 2012

¡Ven a volar conmigo y mi Pegasus...!


¡Vuela mi Pegaso!¡ Estoy lista!
Cabalga entre los velos de una consciencia ulterior que me sacude y me llama.
¡Busquemos señales para entender al alma humana!
¡Y subir, subir hacia la cresta de una ola amorosa de profundos despertares…!
Abrir la mirada del cosmos que se halla en cada ser cuando incondicionalmente ama.
Sin prejuzgar credos ni matar a las alianzas. Sin espuelas para que sientas que somos uno con la libertad y no domino tus caminos.
Sin malgastar las horas de luz interna, cuando la inspiración por ayudar, por construir un mundo sin máscaras, nos habla.
Sin hundirnos en el gris de un ego que se niega a ver amaneceres colectivos de esperanza.
Hagamos surcos en los cielos transparentes y plantemos rosas para las madres desoladas, maná para el hambre que aniquila, besos y versos comprometidos, en vez de armas.
¡Más alto, vuela mi Pegaso! Tan alto como para respirar la evolución y dejar la historia que hasta ahora, fue sólo antesala de amor universal.

Ven. Únete a este vuelo que estaba escrito en la línea ancestral del ser humano.
¡No me sirve si he de volar sola..! Mira en la cumbre de las nubes..¡hay más Pegasus para cada uno!Busca el que se identifique con tu energía.
¡Y subamos...!


miércoles, mayo 30, 2012

La arquera




Durante incontables lunas, la joven arquera había tenido el mismo sueño revelador: una diana entre las brumas. Indefinida, poco nítida al comienzo pero justo en el momento en que sus contornos podían visualizarse, el sueño acababa.

Ella sabía que había un mensaje en ese sueño y que la vida se lo revelaría, tarde o temprano.
Antes de cada aurora, la arquera se adentraba en los bosques para escuchar el alma del universo. Selectos silencios que dibujaban paz entre las hojas. Su arco no era hostil a la naturaleza. Lo portaba siempre como símbolo de su esencia asignada por los dioses. Jamás lo usó hasta aquel día.

Había soñado como tantas veces sobre la diana y la bruma, pero esta vez, vio claramente toda la figura. Y despertó decidida, guiada por su voz interna.
Preparó el arco con una única flecha y tras oír el Ángelus de la mañana, marchó al bosque esperando hallar esa diana púrpura sostenida en el aire, como en el sueño.

Cantó salmos y los pájaros siguieron la melodía. Se enfrentaría a un gran reto pero estaba dispuesta a descubrir aquel significado ulterior .
Mirando sin ver el reflejo tibio del amanecer entre los árboles, la distinguió claramente. El corazón comenzó a latir como un corcel galopando en la tierra de los miedos. De todos los miedos ancestrales, de todas las heridas profundas de amor que no cesaban de drenar. De todos los llantos callados y los desengaños que secan por dentro.

Sin dejar de mirar la diana con el ojo de la conciencia en todo su acontecer de vida, tensó la cuerda y lanzó sin titubear la flecha. Un sonido seco, una dirección tan veloz como la luz alcanzó la diana y la disolvió, naciendo en ese instante de dolor liberado,  campanillas azules que acompañaron al sol.

No hubo un grito en ese disparo de la flecha sino liviandad del ser y avance.

Con un gesto níveo de respeto a la vida y gratitud  a las señales,  la arquera enterró bajo un pino el arco y la flecha. La sanación del corazón había comenzado.






lunes, mayo 28, 2012

Mares...




Del mar fecundo en estas aguas
que besan la arena sin olvido,
hallo el coral de la templanza
-tuya y mía-
que hará inmortal
esta contienda del amor contra
el destino.

Nacer para vivir naciendo
sólo del influjo de tu voz
entre las olas.

Verbo de miel
que resucita mi letargo
en esta oquedad lastimera de distancias.

Del mar lejano que convive en escenario
con las derrocadas gaviotas,
hilvano, heroica, una balada de azules
remembranzas.

Y la sangre absoluta de mi alma
en cada nota agonizante
de imposibles, gime y llora.


domingo, abril 08, 2012

Lancelot

Por la hiedra del honor y la caballerosidad, asciende Lancelot al cielo de Ginebra.
Dama de azahar, suspiros y sueños. Reina cautiva, redimida por los lazos del amor.
El yelmo de la valentía besa la indefensión de la dulce amada.
Lancelot en la encrucijada más atroz: su valor vencido por el arrullo de una musa real y la obediencia al rey de reinos, Arturo.
Rescate de los sueños más certeros, de los silencios que besan las miradas. Sus miradas de cántaro y anhelos.
Alba nueva que restablece el equilibrio, por la hazaña de un jinete enamorado.
Y de su corazón, laúd abatido por una cuerda prohibida, emergen fuentes de heladas lágrimas.


sábado, marzo 17, 2012

La promesa


 

Donde quiera que estés,
-amor dulce y bueno
como este manto suave del alisio
que me cubre-,
donde quiera que respires
el cosmos de aire límpido
que te trae mis jazmines,
allí, para vivirte, estaré.

Receptiva para acunarte
todos los sollozos de los tiempos
y
besar hasta diluir la oquedad gris de los silencios.
Mirarte sin perturbar siquiera
esa paz de luz que en rezos de calandrias
busco, como amor verdadero.

Donde quiera que la aurora
haga su nido
en el eco de latidos que al unísono
se nombran,
despertaré para reconocerte.

Y la lánguida espera de izar las mutuas velas
en ese azul de comprometido horizonte,
se volverá crisol,
lumbre encendida de cercanías profundas
y manantial de eternidades.



 

viernes, febrero 17, 2012

Mi morada




Ya no me invoca
a deambular a ciegas
la bruma de la nada,
porque tengo el sendero de tu estío.

Extraviarse ya no es sórdido destino
cuando en tu ser fundo
jubilosa, mi morada.

Y aún desoída la plegaria del encuentro
-soledad de los ángeles
en la tierra de los desafíos-,
sólo en tu nombre
-sacro nombre-,
 sobrevivo.


lunes, febrero 06, 2012

El baile de las rosas


Antes que el amanecer de la materia
se haga maduro ocaso
- pero siempre enamorado-,
concédeme el baile de las rosas.

Rendido pétalo por la cercanía
 de tus manos y tus pasos,
en el embrujo donde quedan obnubilados,
mi pulso y mis pupilas.

La fragancia de tus nubes
en el horizonte de los labios.

Baile del corazón en el jardín de las sublimes esencias.

Dimensión de dos.
Secretos en susurros
que se revelan.

Llamada a vivir el cenit de los sentidos
y a disipar las lágrimas de amor,
por todas las esperas.













jueves, enero 26, 2012

Redes...






  pescador  Foto de archivo - 7921161
 Foto de la web


La  mujer-pescadora tejía redes para protegerse del mundo y a la vez, cada día se enredada más en ese maremágnum propio de caos y de miedos.
Eran trampas, laberintos sin salida que ella ideaba para no escuchar su voz interna.
-¿Qué intentas evitar, tejiendo de ese modo?, le dijo la caracola en la playa de las Dudas.
-No sufrir, le respondió con dolor la mujer-pescadora
- Te propongo algo, le dijo decidida la caracola. Adentrémonos en el sonido del mar, a escuchar el mensaje en clave de las olas. Estaremos las dos en silencio un largo tiempo, pero juntas. No nos soltaremos en ningún momento.
- De acuerdo, respondió la pescadora, abandonando sus redes.
Al cabo de unas horas, vio la  sabia caracola que la mujer-pescadora se encontraba más calmada. Sus manos no estaban presurosas por tejer redes, sino abiertas, eran dos estrellas receptivas al cambio. Desnuda el alma, inmersa en las aguas curativas del mar, no sentía soledad ni padecimiento. Ni esa necesidad de ocultar su hermoso ser, bajo el manto impío del miedo a vivir.
El sonido del mar- útero universal- le dio la solución a sus temores.
Fluir serena, fluir libre como el agua en el canal de la existencia, sin frenar su curso con redes que amortajan el alma. Difícil pero posible. Fluir como la única llave que abre las compuertas de un modus vivendi donde encontrar el significado del dolor,  forma parte del más grande de los aprendizajes humanos.
Y seguir en esa senda hasta alcanzar dimensiones evolutivas, donde se aprehenda un día la realidad de lo que se es, sin velos ni lágrimas.

lunes, enero 16, 2012

Tú,en las venas del agua...

Al trasluz de los velos del agua
reconozco un níveo sentimiento.

Bautizó en azul el crisol de mis suspiros
desde el origen de la sutil complicidad.

Era la nada en sensaciones ulteriores
antes del todo en racimos de un amar.

Se mueve sinuoso y rítmico
como el mismo cuerpo del agua en cascadas.

Es sed, mi sed saciada en sus ojos.
Es brillo atravesando mi aura. 
Puro amor que jamás se estanca. 

Sempiterno latir en cofre de azules secretos. 
Un llamado al encuentro del cielo
al acariciar tan serena luz en las venas del agua.

sábado, enero 14, 2012

Tributo a la Vida

Por las venas del tiempo y del espacio va transcurriendo la magia de la vida. Caudal que por dádiva divina no se detiene. Y en esas aguas refulgentes somos peces nadando libres, conscientes de esta oportunidad: la de avanzar, pese a las derrotas y los porqués sin desentrañar, aunque también existan calladas victorias. Amando más allá del visible amor en viaje de eternidades, transmutando el dolor que a todos nos alcanza, en oración de cambio. Vivir para defender la vida de la hoz de las guerras y de las desigualdades de pan. Vivir para aprender a vivirla con ojos de infancia y lavandas de sueños, sabiendo que en la intensidad reside el dar, en el brillo del alma,la Luz, y en el amar, una sinfonía de bondad que nos permite ser felices.

viernes, enero 06, 2012

Reverdecer...


En la bifurcación de los caminos
está el reto.
Brisa de audacia envuelve a los lirios.

Ya la hora no desgrana el palpitar
del miedo.
Quietud vital ante el nacer
del decidir, para seguir siendo.

Solemne sinfonía del silencio
que alberga en su matriz
el sutil llamado a despertar la libertad.
Y en la libertad elegir,
sin mirar el aparente edén
levantado, piedra a piedra,
como espacio ciego
que asfixia el aire.

Reto que es escaramuza
entre la nada de amor vivida sin aliento,
sin voz de sol- muriendo-,
y el todo por vivir, esperanzado.

Entre el yo del estatismo
y el yo del amarme, desde las transformaciones,
que triunfante, se vaciará de lo añejo
-siendo ávido cántaro-,
desbordado en plenitud por la lluvia- luz
del reverdecer.

domingo, enero 01, 2012

Transparencias y verdades


Transparencias en la hora primera.
¡Luz del origen, alba hermosa! Besas mi espíritu.
Sin prisas y absorta en la meditación, oigo los secretos del mar. Abrazo mis silencios.
Verdad indiscutible, sabiduría en lo más simple: creo mientras pienso, la realidad que anhelo vivir. Soy feliz al abarcar los sueños.
Nada se interpone.

Seré aquello que en el ayer, fue sólo esbozo.
Fiel caricia, en el Verbo pronunciado.
Amor constante en la quietud, las tempestades, el momento y los siglos.
Paz en el ocre de las hojas, regocijo en los florecimientos.

Cóndor libre, ya sin lágrimas, que hermana himnos con su vuelo.

jueves, diciembre 29, 2011

El Oráculo





De rodillas, con las manos en el chakra del corazón, pregunté al oráculo acerca del amor humano. Una cascada de silencios abrió el diálogo con Dios.
El viento de la claridad abrió el pergamino, donde estaban las señales en un sánscrito legible:

*Conócete tanto, dedicando un ocio griego a tu alma, como para poder expresar al otro tus propias miserias, con valentía.
*Recorre los misterios del otro, consciente a la vez, de los tuyos.
*Si te disuelves tanto en el dar, es porque olvidaste que tu luz también tiene que brillar. Un nosotros no es la muerte de una parte, sino la combinación de dos yoes íntegros. No hay medias partes, sino un Todo en cada uno.
*Deja que las aguas mansas fluyan sin precipitarlas con la impaciencia y el egoísmo, hacia tu orilla.
*No por recibir todos los halagos, se es mejor amado. Porque detrás de la lisonja, hay un interés por sobresalir.
*Sé tan claro que hasta puedas ver reflejada tu alma en el río de las sinceridades. Porque una verdad silenciada, es una espada de cobardía al amor.
*Sé libre en la decisión al amar. Allí afuera puede haber un sinfín de voces atrayentes que mendiguen amor. Un amor compasivo o bajo presión, es doble daño para ti mismo y para el otro.
*Procura que tu lágrima no muestre el cristal de la lástima. Porque se llora para crecer, se llora para evolucionar, para confrontarse con las propias sombras y desde el heroísmo sin gloria ni fama, derribarlas.
*No te olvides del cielo. En las altas nubes hay miles de verdades inscritas que intentan encontrarse con tus ojos.

viernes, diciembre 16, 2011

Mi primer verso...


Entre las hebras del viento
se asoman como duendes
los guiños de los gráciles recuerdos.

Tibieza y luz de infancia,
rosal de amaneceres en casa,
canciones tejidas de algodón
con mi tímida guitarra.

Un suspiro de pétalos
perfumando mi diario.

Y con él y la rosa,
mi primer verso
enamorado.

jueves, diciembre 15, 2011

Busco parajes profundos...



En el deleite de este silencio sacro,
donde mi alma se balancea
como un péndulo,
busco respuestas
mirando al ojo divino
que a su vez, me ve y me ama.

Hallar
nuevas dimensiones trascendentales
del exisitir,
donde las mareas me revelen
mucho más que un mero fluir.

Superponer mis pasos
débilmente firmes,
al recuerdo acuático de un trémulo latir.

¡Tiene que haber en el sustrato del viento
y de los cielos navegantes
parajes profundos
-tengo hambre de misterios-,
sin reminiscencias evocadoras!

Implorar que nuevos rocíos
sin historia,
broten como aves libres
sin pronunciar nombre.


Pero,
a pesar de estos intentos
por escaparme de las rías
envolventes del amor,
vuelvo una y otra vez
a hilvanar la orilla con el beso,
a versar, silente,
acerca de mis bosques semiocultos
y despiertos.

jueves, diciembre 08, 2011

Astrolabio



Hallado en medio de un diluvio interno

el astrolabio,

en el vértice de las mudas huellas,

-las que mi alma dejó como indicios

en la arena imborrable de mil siglos,-

redirijo mi timón

hacia la gnosis de mis estrellas.



Viaje inacabado

hasta comprender

con valentía y victoria,

con penas de karmas

que aquí debo disolver,

el propio trazado estelar

que en fragancias divinas,

guía mis pies.



Misión de navegante es,

el no huir ante las noches

de dudas. Orfandad aparente

de lunas.

Fuego de dragones inventados

para desviar el camino de lo Uno.



Vence y vencerá

de un modo indefectible,

la sagrada inmanencia

del ser, del que soy fiel.

domingo, diciembre 04, 2011

Mi árbol en la plata de un tango


“Porque me muero si me quedo, pero me muero si me voy. Por todo y a pesar de todo, mi amor, yo quiero vivir en vos.”
María Elena Walsh


Morí muchas veces en ese corte abrupto del cordón umbilical, ese que me alimentaba de guitarras, de abrazos sin partida. Tú, mi nido de estrellas: mi añorada Argentina.

Te vi entre jacarandás, ríos, montes. Paisajes que superpuse a los volcanes para fundirme en la caricia del viento y los aromas de tu canción, que es también mi voz.

Hasta llegar a convivir con un yo ventrílocuo Me mandó lejos la vida, encima me dio dos carnet de identidad. ¡Vaya desafío para la búsqueda del yo!

Pongo la música de Merceditas. Quiero consolarme bajo su poncho de amor. Dejar de anclarme mentalmente en lo que pude haber sido o hecho, si mis pies hubieran estado arraigados, compartiendo el mismo humus con el ombú.
Dos mundos en un compás extremo de latidos. Dos mundos que amo porque uno es el pilar de lo que soy. Y el otro, la proyección.

Planté un árbol en la plata de un tango. Lo riego cada día. Son mis raíces y las hojas, mi hogar, mis escenarios de infancia, mis añoranzas.
Y es el folklore de una tierra bendecida por cordillera, lagos, punas, selvas, pampa que me hace soñar, al creer que nunca me he ido, que siempre he estado en todos sus recodos y caminos.

Y es el entusiasmo de la gente, la pasión por desvelar el entramado de la vida, con sus glorias y altibajos, que atrapa mi ser y me hace espejo. Porque también en soledad, río, amo, sufro muero con un mate al que le hablo con el “vos” y con una melancolía que tiene por nombre el desgarro.

sábado, noviembre 26, 2011

Necesito hablarte...




Si la estrella de mi alma, por ti redimida y tan salvada, pudiera acercar sus destellos y así hablarte, aliviaré en parte estas horas de escarcha, en mi existencia de lejanías que no entiendo. En esta senda de adioses que jamás dicen adiós, porque al tocar el corazón allí me habitas y te habito.

Contarte que por ti y desde ti, el amor más azul he conocido. El amor más orado y esperado. Y es cruel el destino, con sus coordenadas a destiempo. O quizás el miedo a ser feliz sea tanto, que hace temblar a la espiga de la esperanza en el encuentro. Y se huye desde la lágrima más honda, muriendo a la vez. Nada vuelve a tener sentido, después de los susurros más sinceros, después de la alegría por sabernos nuestros, después de la simbiosis más extraordinaria donde nuestras alas divinas y humanas se entrelazaran. Y es desde el alma con la música secreta del silencio, donde constato que jamás seré tan bien amada, como lo fui- quiero anhelar, porque eso me da vida, que lo sigo siendo- estando en el reino de tus misterios, tu luz, tu mágica palabra.

Puedo seguir siendo yo- adaptada para sobrevivir en este mundo- pero el caudal de amaneceres únicos en nuestras miradas de niños, se ha marchado. ¡Y no bailan las luciérnagas junto al calor de nuestras manos! Perdida, en el exilio de una soledad que grita y se desangra, sin ver la salida frente a lo que por responsabilidad debo asumir, sueño al menos ser besada por la plata de tus labios donde me dibujas tu luna.

Ese hoy donde tejimos manantiales de cariño, ese hoy donde fui tu rocío y tú mi alba amada, no pudo continuarse, amor. Intenté explicarte desde el mustio sonido de mis olas, que en ese ayer no podíamos ser nido, aunque mi ser ansiaba tanto, a tu lado, construirlo. Con el peso de una historia personal, con la daga de un destino de ausencias en mi pecho, tuve que subir los peldaños de mi torre y volver al vacío, luego del amor. Con el amor en mí, sin desplegarlo, con el amor en mí, recordándote, sin poder acariciar como antes, tus inmensos cielos.

En cada sol y en cada luna de mis días pido a Dios nos reúna nuevamente en otra vida. O en ésta, que de pensarte y de sentirte, hace que desee demoler con vehemencia estos grises muros de sal y de tristeza, para ir a tus brazos. Sí, lo sé,-perdóname amor-,fui yo quien se había ido,¿ pero no ves que por más firmeza o estúpida heroicidad ante mis circunstancias, no puedo estar sin ti?

Porque el amor no se apaga ni siquiera decrece, porque tu nombre lo he grabado en el ritmo de mis latidos y quiero vivir para bautizarte, para amarte hasta mi último suspiro.